
Hoy en día, estamos convencidos de que existe una muy estrecha conexión y dependencia de la sociedad con la tecnología. La tecnología es uno de los factores esenciales del desarrollo social y está adquiriendo un carácter cada vez más masivo. El avance de la tecnología ha traído para la humanidad grandes beneficios, pero esos beneficios solo se han dado en un grupo reducido de la sociedad, trayendo consigo más desigualdades para los pobres.
Los progresos de la tecnología han sido muy rápidos en los países desarrollados; en cambio, en los países subdesarrollados su adquisición es tan lenta que cada día la diferencia entre dos tipos de países se hace más grande. Dicho retraso contribuye a mantener e incluso a agravar la situación de dependencia de los países subdesarrollados con respecto a los desarrollados.
En estas condiciones se verifica un escalofriante principio: Aquellos que más tienen son los que obtienen los mayores beneficios de la tecnología, accesando a la información, aprovechando y generando la riqueza. Mientras que aquellos que tienen las mayores necesidades son los que tienen un menor acceso a las nuevas tecnologías y a sus potencialidades, provocando una mayor marginación de los puestos laborales y del avance que adquiere la sociedad.
Definitivamente que la tecnología seguirá teniendo un gran impacto en nuestras vidas y cada día que pasa la dependencia a esta se hace mayor, por ejemplo en lo que refiere a la educación la tecnología proporcionará grandes ventajas y diversidad en los canales de comunicación para el alumno, es decir se podrá tomar clases en el formato tradicional presencial, donde los alumnos asisten a un salón de clases, pero también habrá formatos alternos de cursos como son en línea, vía satélite y por Internet con video o audio donde los alumnos de regiones remotas podrán tomar clases con compañeros de diferentes regiones del mundo y con especialistas sin tener que abandonar sus ciudades.
Los progresos de la tecnología han sido muy rápidos en los países desarrollados; en cambio, en los países subdesarrollados su adquisición es tan lenta que cada día la diferencia entre dos tipos de países se hace más grande. Dicho retraso contribuye a mantener e incluso a agravar la situación de dependencia de los países subdesarrollados con respecto a los desarrollados.
En estas condiciones se verifica un escalofriante principio: Aquellos que más tienen son los que obtienen los mayores beneficios de la tecnología, accesando a la información, aprovechando y generando la riqueza. Mientras que aquellos que tienen las mayores necesidades son los que tienen un menor acceso a las nuevas tecnologías y a sus potencialidades, provocando una mayor marginación de los puestos laborales y del avance que adquiere la sociedad.
Definitivamente que la tecnología seguirá teniendo un gran impacto en nuestras vidas y cada día que pasa la dependencia a esta se hace mayor, por ejemplo en lo que refiere a la educación la tecnología proporcionará grandes ventajas y diversidad en los canales de comunicación para el alumno, es decir se podrá tomar clases en el formato tradicional presencial, donde los alumnos asisten a un salón de clases, pero también habrá formatos alternos de cursos como son en línea, vía satélite y por Internet con video o audio donde los alumnos de regiones remotas podrán tomar clases con compañeros de diferentes regiones del mundo y con especialistas sin tener que abandonar sus ciudades.


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